PANAMÁ Y SU HISTORIA por Vladimir Berrío-Lemm desde 1995.

20 de mayo de 2011

VISION AMPLIA DE LA HISTORIA DE PANAMÁ. I

VISIÓN AMPLIA DE LA HISTORIA DE PANAMÁ  I ([1])

Vladimir Berrío-Lemm. Panamá, 1962

BREVE INTRODUCCIÓN METODOLÓGICA

La historia del Istmo de Panamá es, posiblemente, una de las más complejas de las excolonias españolas en América, pudiendo llegar a confundir y apasionar a partes iguales a su lector o investigador dependiendo del período elegido a estudiar y de la amplitud y profundidad que uno desee explorar.

Por fines metodológicos, tradicionalmente se acostumbra dividir la historia panameña en secciones, lo cual facilita bastante la labor del investigador y hace más accesible su lectura al interesado.  Regularmente se llama “períodos” a estas secciones, pero consideramos más apropiado llamarles “raíces”, pues de cada uno se nutre la personalidad nacional del panameño de hoy como un árbol lo haría del suelo.

El primer período es al que habría de llamarse Raíces Geológicas, y va desde la formación del Istmo hasta su función como puente biológico.  Este período o raíz nunca se ha establecido como parte de la historia genérica del Istmo.

El segundo habrá de llamarse Raíces Antiguas y Precolombinas e inicia desde los primeros habitantes hasta los pueblos precolombinos justo hasta el momento del contacto.

El tercer período conforma las Raíces Hispanas y va de 1501 a 1821.

El cuarto debería haberse llamado raíces criollas, aunque de hecho se refieren al mismo como Período Departamental o de Unión a Colombia; pero como se explicará en sitio aparte, lo llamaremos Raíces Colombo-Anglo-Galas, y va desde 1821 a 1903.  Tal vez sea el más complejo de todos.  Se considera, visto desde un punto de vista, que en este período los panameños adquieren algunos de las peculiaridades (casi traumas colectivos), que perfilarán su entrada al Siglo XX.

El quinto período son las Raíces Republicanas, y se prolongan desde 1903 al futuro.  No obstante, hay quienes hacen un paréntesis de 1903 a 1968 llamándolo Primer Período Republicano, otro de 1968 a 1989 llamado Período dictatorial, y otro más de 1989 al futuro que adopta el nombre de Segundo Período Republicano.  Cuestión de criterios.  En realidad, pensamos que habría de subdividirse en dos: entre 1903 y 1999, y a partir del año 2,000.

Entremos sin más a esta visión a ojo de águila.

I- RAÍCES GEOLÓGICAS: 10,000,000 – 11,000 a. C.

(Tradicionalmente no incluidas en ningún estudio histórico).

El Istmo de Panamá no existió siempre.  Cuando el llamado continente Pangea (+600 millones de años atrás) se resquebrajó formando los embriones continentales que hoy conocemos, las placas continentales de Norte y Suramérica se fueron acercando.  Hace cerca de 10 millones de años, el fondo oceánico se partió debido al choque de placas, debiendo mencionarse además de las ya enunciadas, la del Caribe, la de Cocos y la de Nazca.  El empuje sucesivo de este conjunto de placas en movimiento deviene en la formación de la microplaca de Panamá.  Actividad volcánica notoria.

Vecindario geológico del Istmo de Panamá

Hay un proceso continuo de emersión e inmersión hasta que hace 2.5 millones de años emerge la casi totalidad del Istmo, consolidándose tan solo 2 millones de años atrás.  Esta cronología hace de la tierra panameña la más joven a nivel continental en el planeta.  Los sucesivos empujes de las placas de Nazca, Cocos y Caribe, dan la torturada geografía que hace inconfundible a Panamá.

A medida que las tierras emergían, se cerraba el antiguo estrecho que unía al Atlántico con el Pacífico.  La emersión del Istmo fue el mayor acontecimiento geológico de los últimos tiempos y modificó la faz del planeta por los desórdenes climáticos que se desencadenaron.  Las esporas llevadas por el viento; semillas dejadas en la costa inmadura por los mares; el polen y semillas llevadas por las aves y los insectos; la temperatura, la radiación solar y la lluvia, ocasionan el nacimiento de la primera cubierta vegetal del Istmo, que a su vez prepara el terreno para la vida animal en todas sus manifestaciones.

La emersión del Istmo de Panamá no fue un proceso único ni rápido ni unitario. La subducción constante de la Placa de América del Sur bajo la de América del Norte; la formación de las Placas de Cocos, Nazca y Caribe, permitieron cerrar este proceso.

Representantes de la gran fauna primitiva de la época (v.g. gliptodontes, megaterios, mastodontes, dientes de sable) empiezan a cruzar del norte hacia el sur y viceversa convirtiendo a Panamá en un punto de encuentro e intercambio vegetal y animal como tal vez no exista en otra parte del mundo.  Queda establecido el istmo de Panamá como corredor biológico y puente geográfico.

Sterculia Apetala leguminoseae, Árbol Panamá, en flor.Tigre “dientes de sable”, parte de la megafauna.Gliptodonte, miembro extinguido de la familia de los armadillosMastodonte. Miembro extinguido de la familia de los antiguos paquidermosMegaterio Gigante. Originario de América del Sur, emigró hacia el norte. Miembro extinguido de la familia de los perezosos

II- RAÍCES ANTIGUAS Y PRECOLOMBINAS: 11,000 a. C. – 1,500 d. C.

(Tradicionalmente llamadas Período Precolombino).

Vasija bi-globular Gran Coclé. Uno de los raros ejemplos del empleo de figuras humanas.Gran Coclé, Sitio Conte. Dije de ágata, presumiblemente en collar de fibra vegetal con cuentas alternadas de oro y ágata más clara.Mesa de piedra, ceremonial, Gran Chiriquí, Sitio Arqueológico Barriles. Las patas son 4 hombres y el borde está decorado de cabezas humanas.

Según los estudios arqueológicos, paleo-ecológicos y otros, el hombre entra a América por el norte desde el Estrecho de Bering, e inicia un descenso hasta llegar a Panamá en fechas aproximadas de 11,000 a.C.  Puntas de flecha, lanzas y hachas dan testimonio de ello, así como los concheros (basureros) y refugios donde habitaban (v.g. abrigos rocosos, cuevas).

Aunque se sabe que hubo viajes realizados desde China, Korea, Escandinavia y tal vez hasta Egipto, lo cierto es que la única explicación razonable y científica del poblamiento americano es la de la migración Asia-América al final de la última edad glacial.

El contingente humano en descenso llega paulatinamente hasta Tierra del Fuego en el extremo sur del continente.  Los que permanecen en el Istmo, se estima que lo hacen desde fechas muy tempranas como 5,000 a.C., cuando se registra la siembra del maíz.  Ya para el 3,000 a.C. se inicia el proceso de la cerámica que evoluciona en todas sus formas (cestería, secado al sol, horneado).  Sarigua, en el Golfo de Parita, provincia de Herrera, es uno de los más notorios sitios en poblamiento antiguo.

Gran Coclé, Sitio Conte. Dije 10cms oro con gran esmeralda. Jaguar.

Tal vez el sitio arqueológico panameño más fascinante sea Barriles.  No obstante, los huaqueros (ladrones de tumbas) llevaron la delantera a los científicos por lo que poco se conoce de sus habitantes.  Un grupo de arqueólogos le da una edad de 1,000 años a esa manifestación cultural desde su fundación a su destrucción cerca del Volcán Barú (3,475msnm).  Tiene como característica única en América la producción de una alfarería sobria, elegante y bien acabada, monocroma, sostenida por tres patas huecas (trípode) que tienen una bolita de barro dentro que hace que suene si se mueve (sonajero).  Los motivos de las patas van desde tiburones, ballenas hasta senos y otros diseños.

Otra característica que la hace destacar dentro del contexto americano es la confección de estatuas con la roca llamada toba, de hasta 3 toneladas de peso, todas con figuras humanas bien proporcionadas e identificables, cuando en otros sitios del continente se hacían diseños zoomorfos o mixtos.  También las grandes mesas de sacrificios llamadas metates, que son una verdadera prueba para la resistencia de los materiales y técnicas de fabricación.  No se ha logrado unir estas mesas con sacrificios de seres humanos, pero no se descarta la posibilidad.  Una en particular sugiere ritos de fertilidad (patas en forma de mujer y hombre con genitales desproporcionados) y otra hace inclinar la opinión a fines astronómicos (el borde de la mesa tiene un collar de 48 cabezas y las patas son 4 hombres con cuyas cabezas suman 52, como las 52 semanas del año o los 52 años del ciclo solar).

Tuvo calzadas de piedra para comunicar las poblaciones y un centro ceremonial.  Se estima que la actividad del volcán hizo desplazarse a esta cultura o ser parcialmente destruida.

Dije Gran Coclé, Sitio Conte, ídolo con colmillo de ballena.

Muchos grupos se establecieron en el Istmo y desarrollaron sus poblados. Los estilos o fases de alfarería La Concepción, por poner un ejemplo, nos hablan de ello.  Durante el primer milenio de nuestra Era, se desarrollan paulatinamente las aldeas y lo que podríamos llamar paleo-ciudades.  Los poblados de Veraguas y región de Azuero en general, son atractivos por su diversa producción, que, aunque independientes políticamente, están unidas por lazos culturales.  Resalta la orfebrería.

Llama la atención la Provincia de Coclé, donde se desarrolla la cultura del mismo nombre.  Los Coclé, luego que se aprecia su producción lítica en toba, parecieran ser descendientes de los Barriles, pero no se ha establecido el nexo.  Tuvieron ordenadas poblaciones donde destaca la hoy llamada Santiago Apóstol de Natá, densamente habitada.  Éstas se comunicaban por el sistema de calzadas de piedra sobre tierra apisonada y aplanada artificialmente.  Se diferencian de otras calzadas americanas en que cada cierto trecho tenía una columna de piedra (alineamientos líticos) de 1 y hasta más de 2 metros de altura.  Poseían así mismo una necrópolis de considerable tamaño (Sitio Conte) y un notable Centro Ceremonial (actual Parque Arqueológico El Caño).

Sitio Conte produjo resultados excepcionales al ser excavado científicamente por entidades estadounidenses; las principales piezas extraídas forman la colección itinerante Río de Oro: tesoros de Sitio Conte.  El Caño se convierte en un diferenciador definitivo que habla de la personalidad propia de las culturas panameñas frente al resto del continente.  Alineamientos líticos en 7 órdenes de filas con más de 125 columnas orientadas cardinalmente; masivas tumbas de no menos de 250m2 cubiertas con colinas artificiales.  Algo impresionante.  La alfarería Coclé está catalogada como una de las mejores de América.  Su diseño característico: la “yc” repetitiva con policromía y acabado de pulido post-horneado.

En las llanuras de la Provincia de Los Santos, muy cerca de la desembocadura del Río La Villa, está una elevación rocosa llamada Cerro Juan Díaz.  Allí se manifiestan los rasgos culturales Cubita, que ha dejado muestras de grandes entierros primarios, ricos en artefactos de todo tipo, incluyendo orfebrería.  La región Coclé-Cubita presenta características que hacen pensar en una ruta de paso y encuentro con culturas de otras latitudes.

Los habitantes precolombinos panameños acostumbraban enterrar de dos formas básicas a sus muertos.

Vasija bi-globular Gran Coclé, Tonosí, bícroma. Abstracción antropomorfa.

El entierro primario, cuando el cadáver se colocaba directamente en la fosa.  Tenía variantes dependiendo de cómo se colocaba el cuerpo: en posición fetal, de espaldas, de frente, de costado.  Sitio Conte se caracteriza por entierros primarios.

El entierro secundario, cuando el cadáver era colocado en una urna funeraria de barro horneado.  Podía tener o no tapa, pero en todo caso, habían variantes según como era preparado el cuerpo: hervir el cuerpo y retirar las carnes; dejarlo expuesto a la acción de los animales y enterrar los restos óseos; deshidratar el cuerpo por ahumado.

En Darién se registra otro tipo de acumulación mortuoria que no corresponde con los dos anteriores: el cadáver era ahumado para deshidratarlo, colocado en una piel de venado cosida, y dejado colgar en una habitación especialmente acondicionada para ello.

La orfebrería Coclé se desarrolla en medio de la técnica llamada de la cera perdida.  Haciendo una figura con cera, se cubría con arcilla de diversa calidad hasta formar un exo-molde con un orificio superior, y pequeños canales de desplazamiento.  Al endurecer el molde al fuego la cera se funde y “se pierde” por los canales siendo sustituida posteriormente por el vaciado de oro.  Al enfriarse, se parte el cuerpo de barro y se procede a pulir la pieza resultante, que por razones obvias, es única.  Es famoso el colgante del Jaguar de Oro, pieza de 10 centímetros de largo con una gran esmeralda engarzada en su espalda.

Nariguera Gran Coclé, Sitio Conte. Oro sólido, técnica de la cera perdida, muy decorada.

Confeccionaron pectorales, narigueras, ajorcas, brazaletes de antebrazos, brazos y piernas, bastoncillos, cascabeles y colgantes de diversa y maravillosa forma.  También fueron diestros al hacer papel de oro, soldadura y aleaciones.  Incluso incrustando oro en objetos de resina, concha, madera y hueso.

En cuanto a la alfarería Coclé, destacan las bandejas rectangulares planas, los cálices o fruteros, las vasijas globulares y bi-globulares, las antropo y zoomorfas.  Debido a su pulimentado posterior a la cocción, inducen a pensar que tienen una cubierta de vidrio.  En América no se conoció el torno hasta la llegada eurohispana.  Los artesanos del Istmo hacían un bolillo de barro ordinario que enrollaban sobre sí mismo hasta ir ganando altura y forma.  Una vez definida la figura, ésta se cubría con una arcilla más fina para dar el volumen final, y como conclusión, un engobe de arcilla casi impalpable, sobre el cual, aún húmedo, se procedía a pintar los diseños.

Es bueno mencionar la producción con piedras semipreciosas (v.g. ágatas, jaspe) o bien elementos de la naturaleza (conchas, caracoles, resinas, perlas, corales).  Era muy frecuente el uso del oro en diversos tipos de joyas tanto para hombres como para mujeres.  En los entierros primarios es donde mejor se observa esto.

Collar de cuentas, Gran Coclé, Sitio Conte.

El período previo a la llegada del elemento europeo es fascinante pero se carece de información documental original, dado que los pueblos precolombinos panameños no desarrollaron formas de escritura.  De modo que con los escritos de los cronistas, se infieren trozos de la vida en aquellos años.  Así se conoce que había una guerra de cacicazgosCacique es la palabra para referirse a un rey local.  Los caciques estaban en lucha continua por dominarse unos a otros.  Se sabe por referencias hispanas que había unos hombres altos conocedores de la guerra que eran “contratados” por los señores de Coclé y Veraguas para sus luchas.  El Centro Ceremonial Coclé, si nos atenemos a los comentarios coloniales y lo que se sabe de las culturas mesoamericanas, ya no se usaba para los fines originales que había sido establecido sino para el juego del batei, variante caribeña del sagrado juego de pelota de los Mayas.

Relación geográfico-cultural de producción de orfebrería.

Por referencias españolas sabemos que a los montículos artificiales de El Caño se les había dado forma escalonada y que desde sus partes altas, los Caciques contemplaban la batalla.

III- RAÍCES HISPÁNICAS Y AFROIDES: 1,501 – 28-11-1821 

(Tradicionalmente llamadas Período Colonial).

Rodrigo de Bastidas, natural del barrio de Triana en Sevilla, España, fue el primer navegante en haber pasado por las costas nor-orientales del Istmo.  Estuvo acompañado en su viaje por Juan de la Cosa y Vasco Núñez de Balboa.  Esto ocurre para octubre de 1501.

Descubrimiento del Istmo por Bastidas, 1501. Óleo sobre tela técnica mural, Palacio de las Garzas, Salón Amarillo, friso oeste. Roberto Lewis. Foto V. Berrío-Lemm

Es conocido por los estudiosos que Cristóbal Colón y su tripulación hispana no fueron los primeros en llegar a América.  Se ha logrado determinar que una flota china, un monje budista, botes pesqueros koreanos y flotas desmembradas de Polinesia llegaron a América por el Pacífico en tiempos anteriores a Colón, así como los escandinavos y tal vez los egipcios también, por el Atlántico.   No obstante, y pese al aparente enojo que parece ocasionar decir que Cristóbal Colón descubrió América en 1492, lo cierto es que su viaje cambió la historia de la humanidad, porque distinto a los anteriores, a partir de entonces se tuvo una ruta de navegación, intercambio, comercio y establecimientos humanos de cinco partes de Europa.  El continente podía estar habitado hacía varios miles de años, pero para el Viejo Mundo, no existía, y por ello es correcto decir Descubrimiento.  No obstante, dado que hubo realmente un encuentro que produjo distinto grado de mestizajes, tal vez sea mejor decir que el 12 de octubre 1492 se inició y se conmemora cada año el Encuentro de Dos Mundos, el viejo y el nuevo.

En octubre de 1502, Cristóbal Colón toca costas panameñas dentro del que sería su cuarto y último viaje.  La Provincia de Bocas del Toro conserva algunos toponímicos de la época: Bahía del Almirante, Islas Popa, Carenador, Bastimentos, Boca del Drago y otros.  Su estadía en la región no fue buena por el mal estado del tiempo, casi semejante a un huracán.  Por ello el Almirante llamó a las aguas frente a la costa de Veragua, Mar de los Contrastes, hasta que entró el 6 de enero de 1503 por el Rio Yebra y lo bautizó como Belén, por hallarse como la Sagrada Familia buscando abrigo en la Ciudad de Belén.  Una de sus naves encalla y toma tierra.  El 23 de febrero fundan el que sería primer intento de colonización de la tierra continental del Nuevo Mundo, llamándole Santa María de Belén.  Pero para abril del mismo año, Colón habrá de salir de la población ante la rebelión armada del Cacique Quibián.

Los españoles son enfrentados y expulsados de Veragua por el Quibián

No fue sino hasta 1509 que se re-inician las exploraciones de la costa nor-oriental.  Remontando el Río Atrato en su margen occidental, los españoles al mando de Diego de Nicuesa hallaron la resistencia armada y organizada de Cémaco, el Señor del Darién.  Luego de desigual batalla, se funda la población de Santa María de la Antigua del Darién en 1510, y al año siguiente se celebra el primer cabildo abierto del Nuevo Mundo para elegir las autoridades edilicias, donde resulta electo Núñez de Balboa.  Desde allí en 1513, partirá Núñez de Balboa y sus hombres en una expedición que los convertirá en los primeros europeos en atravesar el continente americano y llevar barcos desarmados.  El 29 de septiembre Núñez de Balboa toma posesión del Mar del Sur, hoy llamado Océano Pacífico.

Balboa toma posesión del Mar del Sur. Óleo sobre tela técnica Mural, de Roberto Lewis, Palacio de las Garzas, Salón Amarillo.

Debido a los desmedidos informes que se recibían, ese año la Corona española decide tener injerencia en el Nuevo Mundo y conforma la primera expedición oficial, en la cual cerca de 1,500 personas viajarán al Darién.  Allí va Pedro Arias de Ávila como primer Gobernador.  La ocasión es muy importante, y la Santa Sede crea la primera diócesis en tierras continentales (Santa María de la Antigua del Darién) cuyo primer obispo fue Juan de Quevedo.  La expedición conforma la presencia colonial organizada para Tierra Firme.

La gloria de Núñez de Balboa y el celo de Arias de Ávila llegan a su extremo al ordenar el último el ajusticiamiento del primero y sus seguidores en Acla.  Este hecho hace retomar las instrucciones  que recibiera Arias de parte de los Reyes, y parte del Darién para fundar algunas poblaciones en el otro mar.

Escudo de los Condes de Puñoenrostro, Segovia, según modificado para Pedro Arias de Ávila

Según referencias indirectas, la primera de estas poblaciones se llamó Panamá, y fue fundada el 15 de agosto de 1519, y a la que por orden del Emperador Carlos, se dio el título de Ciudad de Panamá en 1521.  Desde allí Arias de Ávila ordena la exploración e inicio de la conquista del Istmo occidental, fundándose en 1521 Santiago Apóstol de Natá (cuya Basílica Menor es la iglesia en uso más antigua del continente), y en 1524 San Pedro Apóstol de Taboga (la primera población fundada en una isla).  Son, pues, las tres primeras poblaciones fundadas por europeos en el litoral del Pacífico del Nuevo Mundo.  Desde Taboga partirán las expediciones de Pizarro, Almagro y Luque hacia el Perú.  Desde Panamá toman camino las expediciones que llevarán a la conquista de América Central: el Istmo se convierte en paso transcontinental y epicentro de la conquista americana.

Debido a la estratégica ubicación continental del Istmo, la Corona española pronto lo distinguió de otros territorios con especiales privilegios.  Entre ellos, la tercera Real Audiencia y Cancillería de América, su propia Casa de Moneda, la apertura de los pasos transcontinentales terrestre (Camino Real) y terrestre-fluvial-marino (Camino de Cruces), y desde la segunda mitad del Siglo XVI el sistema de Flotas en Nombre de Dios, que se perfeccionará entre 1600 y 1739 con las mundialmente famosas Ferias de San Felipe de Portobelo.  Igualmente con la erección de magníficas fortificaciones en esa población y en la desembocadura del Río Chagres, Casa de Contratación, etcétera.

Foto hacia 1880 que muestra parte del Camino Real

La riqueza circulante en lo que hoy se llama Región Interoceánica, en la época colonial, atrajo la rapiña de piratas y corsarios.  Siempre se ponderaba esa riqueza como ríos de oro y plata regados por las calles de Panamá y Nombre de Dios sin que nadie los tocara.  Francis Drake se hizo famoso, aparte de su viaje de circunnavegación marina, por ser el destructor de Nombre de Dios en 1596 y haber estado a punto de atacar la Ciudad de Panamá por tierra.  Patterson tuvo triste recordación por haberse asentado en Darién con ánimos de arrebatarlo a España.  Vernon fue odiado por haber atacado a Portobelo en 1739, lo que ocasionó poco después el cese de las ferias, y lo que fue peor, dejar de utilizar a Panamá para cruzar el continente, y elegir rodear América del Sur.

ALMIRANTE EDWARD VERNON, óleo sobre tela por Thomas Gainsborough.

CORSARIO HENRY MORGAN, oriundo de Gales, Inglaterra, y miembro de la pequeña nobleza.

No obstante lo anterior, sin lugar a dudas, Henry Morgan es el corsario mejor grabado en la conciencia colonial española.  Luego de una estrategia digna del mejor genio militar, engaña a los españoles haciéndoles pensar que él y una nutrida flota atacarían Río Hacha o Santa Marta en la actual Colombia, cuando en realidad se tomaban la Isla de Santa Catalina en el Caribe, y arremetían contra el Fuerte de San Lorenzo en la desembocadura del Río Chagres (entrada del Camino de Cruces) destruyéndolo el 6 de enero de 1671 con un saldo de 600 muertos, y luego de una penosa travesía, atacar a la casi indefensa Panamá el 28 de enero, la cual cae al atardecer, y se ve entregada al pillaje y excesos hasta el 24 de febrero subsiguiente, con un saldo adicional oficial de 3,000 muertes.  La ciudad queda reducida a ruinas como consecuencia de la explosión de los grandes depósitos de pólvora que el Gobernador ordenó incendiar.  Es la peor y más salvaje pérdida sufrida hasta entonces por la Corona y las Colonias.

Batalla de Panamá, 1671. Bucaneros del Caribe, libro por Exquemeling.

Pero no sólo los ladrones de mar fueron un mal.  Incluso el Istmo fue objeto de contiendas de variado nivel de acaloramiento entre los españoles que no deseaban reconocer la autoridad monárquica; también intentos anexionistas por parte de Inglaterra, Escocia y Francia.  Podemos mencionar sólo a título de ejemplo: seis movimientos en el Siglo XVI (1541, 1545, 1545-47, 1550, 1559, 1561-63), dos en el XVII (1614-37, 1688-1700), cuatro en el XVIII (1729, 1730, 1742, 1735-43, 1757, 1770/1790/1804), y uno en el XIX (1819).

Muy cerca de la gesta emancipadora, Simón Bolívar vislumbra el posible futuro de Panamá como sede una capital mundial y su importancia como llave del comercio mundial.

Congreso Anfictiónico de 1826 en Panamá, convocado por Bolívar. Página 1.

Hasta el cese de las Ferias de Portobelo, el Istmo fue la llave de los mares para el imperio español.  Luego vino un período de decaimiento que viene a coincidir con las guerras napoleónicas, el debilitamiento monárquico español, la insurrección de las colonias españolas en América inspiradas por la Revolución de Estados Unidos y la Francesa.   La llegada de gobernantes coloniales improvisados y perjudiciales para los criollos enciende la mecha que hará detonar la declaración de independencia de la Villa de los Santos el 10 de noviembre de 1821 y poco después de otras poblaciones, lo que fuerza a los realistas de la Ciudad de Panamá a hacer lo propio el 28 del mismo mes.

Con un hermoso, rico y fuerte legado hispano, y con la gloria de haberse iniciado en Darién el mestizaje de América, concluye este período.

IV- RAÍCES COLOMBO-ANGLO-GALAS: 28-11-1821 – 3-11-1903

(Tradicionalmente llamadas Período Departamental).

El Acta de Independencia de Panamá de España fue elogiada por Simón Bolívar como el monumento más grande que podrá mostrar a la historia ninguna provincia americana.  En el artículo segundo de esta Acta, y debido al temor de una sangrienta reconquista, el Cabildo Abierto declara al territorio istmeño parte integrante del estado republicano de Colombia.  Y en el artículo noveno surge la que sería raíz de los problemas que mediaron esa unión voluntaria: los panameños querían una autonomía o federalismo que el Gobierno de Bogotá no vino a comprender hasta que fue muy tarde.

Mapa de la República de la Nueva Granada, entre 1821 y 1831.

Pero Bolívar no dudó en dar el primer paso para hacer realidad su visión ístmica: convocó el Congreso de Panamá a mediados de 1826 con el cual quería revivir las anfictionías de los griegos.  Allí, en la Sala Capitular de la Iglesia de San Francisco de Asís, los representantes de algunas repúblicas americanas se reunieron para firmar unas actas  que pusieron la piedra fundacional de los futuros sistemas organizados de corte internacional como la Organización de Estados Americanos e incluso de las Naciones Unidas.

Las actas incluyen instrumentos para cesar o evitar guerras, principios de Derecho Internacional hasta entonces desconocidos.  Concluido el congreso, las actas fueron llevadas a la siguiente sede en México, para libre adhesión de los Estados, hasta que se dieron por perdidas.  No fue sino hasta septiembre del año 2000 cuando las mismas fueron entregadas a Panamá por el Gobierno de Brasil y hoy están a la vista pública en el sitio donde fueran producidas, salón este declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO igual que todo el conjunto urbano del cual forma parte.

Luego del Congreso se inicia la serie de problemas políticos que se convertiría en la tónica característica entre el Gobierno de Bogotá y los panameños, toda una historia enmarcada en seis guerras civiles del lado colombiano.  En ese sentido y por poner algunos ejemplos, está registrado documentalmente que los panameños decidieron romper su unión voluntaria mediante movimientos separatistas durante todo el Siglo XIX: en 1830, 1831 y 1832 fueron los primeros.  Luego ocurre la creación del Estado del Istmo en 1840.  En 1850 el Gobierno central logró abortar de raíz un movimiento.  En 1860 y durante algunos meses, desapareció la unión colombiana y Panamá reasume su soberanía.  Incluso, por insatisfacción gubernativa, en 1868 se registra un alzamiento en la occidental provincia de Chiriquí, el cual hubiera podido desembocar en una nueva separación.  Siete intentos por todo.

Pero no podemos dejar de mencionar que entre 1840 y 1860, el Reino Unido desarrolló una política de anexarse tierras de América Central.  Es así como convencen a un Cacique Mískito de Nicaragua a considerarse Rey, y ayudarlo a tomar posesión de las tierras que le habían sido usurpadas siglos atrás por los españoles, tierras que formarían el Reino de la Moskitia.

Mapa ideal del inicio y fin geográfico del Reino de La Mosquitia.

En adición, la hoy llamada Región Interoceánica por los panameños, se convirtió en la cuna de la conquista del Oeste Estadounidense.  En este sentido, Colombia y Estados Unidos habían firmado un tratado (Mallarino-Bidlack) por el estilo de los que la nación del norte había firmado previamente con las demás repúblicas americanas.  Sólo que en su artículo 35, Colombia hacía recaer la garantía de su soberanía en el Istmo en Estados Unidos, y además, le concedía paso expedito por esta tierra, sobre todo en el caso que se abriera algún tipo de comunicación que atravesara el territorio uniendo el Mar Caribe con el Océano Pacífico, y por ello, autorizándolos a intervenir militarme en caso que la zona de tránsito estuviera en peligro.  Este tratado, pese a los inconvenientes ocasionados a Colombia, nunca fue denunciado o modificado.  Tuvo vigencia hasta el 5 de noviembre de 1903.

Narrativa de 1853 sobre los piratas de tierra en Darién, en paralelo al cruce del Istmo por el Chagres.

El anuncio de que había grandes minas de oro en California y Oregon ocasionó la creación de la Panama Rail Road Company en Estados Unidos y que se negociara con Colombia la autorización para abrir un camino de hierro por Panamá, lo cual fue conseguido.  Esto también trajo como consecuencia la creación de la Pacific Steamship Navigation Company como medio de enlace marino entre New Orleans y Colón, y luego entre Panamá y Californa.  La construcción del puente terrestre, el Ferrocarril de Panamá, inició en 1850 y concluyó en 1855, marcando un hito histórico: se convirtió en el primer ferrocarril transcontinental del mundo y el más corto y rápido en su género hasta el presente.   Además, tomando en consideración sus 100 kilómetros de vías, 8 millones de dólares de costo y cerca de 20,000 pérdidas humanas, también se convirtió en el más costoso en todos los sentidos.

La isla Morro frente a Taboga se convirtió desde 1853 casi en un Hub para servicios portuarios, pero principalmente de la Pacific Steamship Navigation Company

Su construcción, inauguración y funcionamiento supusieron un trauma total en la psique colectiva panameña de la Región Interoceánica, que por un lado veía llegar la riqueza y el comercio nuevamente, pero por otro, surgen prostíbulos, garitos, zonas de tolerancia y áreas de exclusión; podemos mencionar el caso patente de la llamada Bajada de Salsipuedes.  Debido al enfrentamiento ocurrido en Ciudad de Panamá el 15 de abril de 1856, popularmente llamado incidente de la tajada de sandía, Estados Unidos inició la ocupación militar de la zona de tránsito, ocupación la cual duraría hasta el 5 de noviembre de 1903, y posteriormente, bajo otro instrumento jurídico, esta presencia militar se mantuvo y perfeccionó a escala masiva, teniendo vigencia hasta el 31 de diciembre de 1999.

Coincidiendo con la inauguración del Ferrocarril de Panamá, en 1855 se reforma la Constitución colombiana y se crea el Título del Estado Soberano de Panamá.  Finalmente se autorizaba la anhelada autonomía federal.  Fue un período de grandes cambios e innovaciones.

Pero poco duraría este auge dado que para 1867 ya Estados Unidos había inaugurado su propio transcontinental.  Así, la situación económica se fue deteriorando hasta encontrar un equilibrio sostenible, coincidiendo este deterioro con la publicidad internacional dada a la operación del Canal de Suez en Egipto.

Este es el momento que los intereses franceses convergen en el Istmo.  El autor del Canal de Suez, el vizconde Ferdinand Marie de Lesseps anuncia que así como había quedado unido el Mar Rojo con el Mediterráneo, ahora había que unir el Océano Atlántico con el Pacífico.  Se convoca el Primer Congreso Universal del Canal Interoceánico en París, y allí, ante la fuerte voluntad de de Lesseps, se elige la ruta de Panamá, y por otro lado, eligen hacer, contra la opinión de los expertos, un canal a nivel.  Se crea la Compañía Universal del Canal de Panamá con sede social en París y operativa en Panamá, y se da inicio simbólico a las obras en enero de 1880.

Acción de la Compagnie Universelle du Canal Interocéanique.

Nueve años después, la Compañía tuvo una crisis administrativa que tuvo repercusión en lo económico, ocasionando el inicio de un proceso de quiebra que fue el escándalo más grande de su tipo en el mundo de fines del Siglo XIX.  Los ejecutivos, algunos personeros gubernamentales franceses y personal de apoyo fueron enjuiciados, incluido de Lesseps.  Miles de personas en Francia, Colombia y Panamá quedaron arruinados.

En 1891 se crea la Compañía Nueva del Canal de Panamá, que mantendrá a un nivel mínimo el programa de excavaciones, la maquinaria y todos los haberes franceses en Panamá.  Tuvo vida útil hasta principios de 1904.  Viene a ser el segundo período de presencia francesa en Panamá.

Finalizando el Siglo XIX Inglaterra perdía interés en ser potencia hegemónica en la cuenca del Caribe.  Es así como cede sus pretensiones a los Estados Unidos, que quedan libres para definir su política continental y extra-continental.   Luego de ganar la guerra con España en 1898, Estados Unidos entra a ser considerado potencia militar.  Su influencia se deja sentir en todo el continente.

Colombia, por su parte, debido a sus incesantes alti-bajos políticos, concluyó el federalismo hacia 1887 e instauró un centralismo extremo.  Las inestabilidades políticas crean un caldo de cultivo apto para que el 18 de octubre de 1899 se inicie la sexta y desastrosa Guerra Civil en 1899, la cual dejó una secuela de decenas de miles de muertos en Colombia.  Iniciada en Bogotá, concluye el 21 de noviembre de 1902 en la Ciudad de Panamá 1,123 días después, cuando las huestes liberales y conservadoras en pugna se enfrentan en una batalla, el Gobierno colombiano solicita a Estados Unidos que intervenga, obligando a los contendientes a redactar y firmar un acuerdo de paz a bordo del Acorazado Wisconsin.

Firma del tratado que puso fin a la Guerra de los Mil Días. A bordo del Acorazado Wisconsis, 1902

Justo en ese inestable momento histórico es cuando Colombia y Estados Unidos inician negociaciones para firmar un Tratado para construir un canal por Panamá aprovechando las obras francesas.  Esto no habría sido posible si previamente una persona no se hubiera movido en tres escenarios para crear expectativas positivas ante un tal proyecto: Philippe Bunau Varilla, antiguo directivo de la Compañía Nueva del Canal, y algo afectado en su sentir nacionalista por las críticas al fracaso francés en Panamá, logró, aprovechando el incidente de la guerra con España, que Estados Unidos tuviera interés en hacer un canal por América Central, utilizando lo que ya habían adelantado los franceses en Panamá.  Por otra parte, convenció al Gobierno Colombiano de no impedir la venta de la compañía francesa en el caso que hubiera un oferente.  Finalmente, convenció a sus colegas y compatriotas que era mejor vender lo habido que permanecer con la ignominia como carta de presentación y la subsiguiente pérdida económica.

Algo que pocas personas conocen es el interés personal que también empujaba a Bunau Varilla, y cómo había logrado ser persona habitual en los altos ambientes de estos tres países, de donde podía conocer de primera mano cosas que de otra manera habrían sido desconocidas.  Estados Unidos tenía una necesidad por razones bélicas.  La Compañía tenía una necesidad moral y financiera.  Colombia tenía una gran necesidad económica.  A todos dio la esperanza de una solución honorable.  Él estaba al tanto de la angustia y miseria en que estaba sumido el Istmo luego del fracaso francés y el fin de la Guerra Civil.  Sabía que los panameños eran por naturaleza hostiles a Colombia y que ya se hablaba de una octava y definitiva separación para reasumir vida independiente, y así decidir por sí mismos su futuro y, en el caso que Colombia no aceptara el Tratado del Canal, firmarlo como país independiente si fuera necesario.

Sello postal de Nicaragua, 1900, colocado en una tarjeta impresa por Bunau Varilla, una para cada Congresista de USA como testimonio de la actividad volcánica nicaragüense para hacer un canal.

Muchos elementos convergen así en el año 1903, cuando luego de haber concluido la batalla de las rutas en Estados Unidos y haberse elegido la de Panamá para hacer un canal, Colombia y Estados Unidos firman el Tratado Herrán-Hay sobre la construcción de ese canal.  Un tratado justo desde cualquier punto de vista del Derecho Internacional Público en aquella época.  Un tratado que tenía las esperanzas panameñas de un mejor futuro como colombianos poseedores de la única porción de territorio nacional que tenía ventajas reales y comparativas que ofrecer al mundo.

Pero en agosto de 1903 el Senado colombiano lo rechazó de plano.  Y un grupo de notables panameños que ya se habían puesto de acuerdo para el caso de darse este rechazo, liderizan el octavo y definitivo movimiento separatista.  Igual que el 28 de noviembre 1821, el 3 de noviembre de 1903 fue una fecha sabia, de temor mezclado de emoción y alegría, en donde había mucho en juego, vidas humanas incluidas.  Pero la razón y la inteligencia se impusieron a las armas y a la fuerza: no hubo efusión de sangre en la gesta de 1903 como no la hubo en la de 1821.

Bunau Varilla aprovecha sus relaciones de confianza en Panamá y se pone a la disposición de los revolucionarios para servirles desde su residencia en Estados Unidos, a donde le era fácil trasladarse a Whashington y a Nueva York.  En efecto, los aún inexpertos panameños confían dos misiones al francés, quien cumple impecable con una: obtiene en dos días que Estados Unidos reconozca de facto (imperfectamente) a Panamá como República independiente y soberana.  Pero la otra, no solo no la cumple sino que traiciona la confianza puesta en sus manos: en lugar de cambiar el nombre COLOMBIA por el nombre PANAMÁ del Tratado Herrán-Hay y dejarlo listo para firmarlo con Estados Unidos a fines de noviembre por una delegación de negociadores, cambia totalmente el tratado y crea uno nuevo, corto, práctico, aséptico y totalmente negativo a Panamá, otorgando a Estados Unidos a perpetuidad las tierras y aguas, uso, administración, defensa y provecho del Canal de Panamá.

Debido a que Colombia se organizaba para iniciar la reconquista de la provincia rebelde de Panamá, fue fácil para el francés obligar diplomáticamente a los panameños a aceptar ese instrumento internacional y encontrarle una solución en el futuro para las aspiraciones panameñas, haciéndoles ver que de intentar rechazarlo o negociarlo, Estados Unidos negociaría con Nicaragua, quedando el Istmo a merced de la furia colombiana.  Así nace la República y también el Canal de Panamá.

Junta Revolucionaria, noviembre 1903.

Los beneficios que habrían tocado a Colombia de haber ratificado el tratado, pasaron a Panamá automáticamente: 10 millones de dólares-oro y una anualidad de 250,000.00

Quienes no tengan claro estos puntos, siempre llegan a confundir la fundación de la República como consecuencia del Canal, cuando en realidad el Canal es parte de la historia pero no el único elemento desencadenante de la misma.  Mucho menos debe verse como capítulo aparte.

Estados Unidos inicia operaciones en 1904, y crea la Panama Canal Zone.  La cierra a los panameños.  La abre al comercio del mundo.  Panamá no puede ofrecer sus productos ni servicios.  Estados Unidos no acepta revisar ni modificar el Tratado firmado el 18 de noviembre de 1903 (Hay-Bunau Varilla).  De esa manera la nueva Nación nace al mundo pero con las alas cortadas.  Pese a ello, los demás países siempre consideraron a Panamá como un sitio envidiable y con aura de magnificencia, pensando que al estar asociados con Estados Unidos podríamos hacer las cosas más fácilmente que ellos.  La realidad fue otra, amarga y palpable.

Vapor SS Ancón, en su tránsito inaugural el 15 de ag osto de 1914, cruzando el Corte Culebra frente al Cerro Cucaracha.

—– —– —–

           En una próxima edición vendrá la segunda parte y final de este escrito.  Allí están todas las referencias bibliográficas.


[1] Escrito por Vladimir Berrío-Lemm, en diciembre de 2001 para el apéndice del Diccionario Encilopédico “Visión-Luz Color, políglota”; Eureamericana de Ediciones, S.A., 2004.  Actualizado para 2010.

4 comentarios »

  1. Super bueno el documento, mil gracias.
    Espero que se haya publicado la segunda parte, más no la encuentro.
    Si puede mandarme el enlace de la segunda parte se los agradecería.

    Comentario por David Vicente Higuera — 17 de noviembre de 2013 @ 4:38 PM

    • Hola, buenos días. Gracias por visitar mi blog. Si tiene paciencia, la segunda parte también está. Debe hallar el link EDICIONES ANTERIORES o bien EDICIONES MAS ANTIGUAS y la hallará. Saludos.

      Comentario por Panahistoria — 17 de noviembre de 2013 @ 4:39 PM

  2. Excelente estos aportes que usted a brindado de la historia patria. a sido consiso con sus planteamientos y nos ha permitido valorar más nuestra historia y principalmente comprender que somos el fruto de mucho trabajo.

    Comentario por gloriela reyes — 20 de noviembre de 2012 @ 1:23 PM

    • Estimada señorita Reyes. Agradecido de sus comentarios. Espero aportar más y también agrandar los artículos. Gracias a sus comentarios tengo la energía para continuar adelante.
      ¡Saludos!

      Comentario por Panahistoria — 22 de noviembre de 2012 @ 1:05 PM


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