PANAMÁ Y SU HISTORIA por Vladimir Berrío-Lemm desde 1995.

30 de enero de 2013

EXPERIENCIA DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA RESPECTO DE LOS CONJUNTOS MONUMENTALES Y SU IMPORTANCIA PARA EL DESARROLLO NACIONAL

Filed under: Panamá - Historia — Panahistoria: Panamá y su historia desde 1995. @ 12:01 AM

 Por: Vladimir Berrío-Lemm

Ponencia en el Segundo Congreso Nacional del Patrimonio Cultural, 1998.  Ampliamente  actualizado en 2012.  No llegó a publicarse la memoria del congreso.

INTRODUCCIÓN

Comprar la historia documental (o investigación de gabinete) junto o paralelamente con la evidencia o historia física (investigación de campo) en los conjuntos monumentales panameños adiciona elementos de ilustración pedagógica, científica, andragógica, turística y de otras áreas del saber humano hasta ahora no aprovechados por nuestros investigadores, docentes, guías y similares.

En esta ponencia intentaremos dar enunciados de trabajo con profundizaciones medulares, que junto a la fase de preguntas y respuestas al fin de la disertación y un posible recorrido a Panamá Viejo o el Casco Antiguo el próximo sábado, esperamos sean del todo comprensibles y del agrado de los distinguidos expositores y del público asistente.

METODOLOGÍA

Respecto de educadores, estudiantes, guías de turismo, directores de instituciones públicas, investigadores arqueológicos o históricos y otros, el empleo de la libreta de apuntes del tiempo que fuere, aunado al uso de la carpeta de dibujo con equipo mínimo (cinta métrica extensa, escuadra, lápiz mecánico con borrador suficiente, bolígrafo de tinta de pasta, cinta adhesiva mate “mágica”) marca el inicio de introducir modificaciones a los métodos cotidianos de realizar sus funciones, profesiones u obligaciones.

La introducción de la fotografía 35mm o su equivalente en diapositivas y hoy día cámaras digitales, según el tipo de investigación, sea a colores o a blanco y negro con despliegue de lentes de 50, 24, 300 y 70-150mm con flash, trípode, linterna de mano adicional, filtro UV y película de bajo grado de ISO con velocidades de obturador más bien bajas (1/60 hacia abajo) y aperturas de diafragma limitadas (5.6 máximo) para obtener mayor profundidad de campo y  calidad de texturas, delimita el marco que diferencia al mero capacitador y capacitados pasivos de los facilitadores y educandos activos.

Giras de trabajo individual o colectivas con participación de artistas, diseñadores gráficos, arquitectos, docentes y/o investigadores con propósito definido de lograr determinadas metas a la conclusión de las mismas (mediciones, censo, ecosistema, planta de edificios, triangulación de masas, descripciones detalladas, muestreo de materiales para análisis de laboratorio) son necesarias para la previa capacitación del profesional antes que este capacite al estudiante que a su vez será posteriormente profesional en determinadas áreas.

Preparación de textos contentivos del resultado de la actividad investigativa desplegada en dos formatos:

1-      Formato de publicación en revistas, como la Revista Cultural Lotería, con un máximo de 20 páginas a doble espacio con adición de fotos selectas.  Se da un resumen relativamente amplio de las investigaciones.  Formato compatible con revistas extranjeras.

2-      Formato de disertación, como por ejemplo en este Congreso, que sintetiza en 20 minutos investigaciones que pueden tener años de trabajo.  Seccionado en partes, también puede ser publicado en periódicos además de completo en las memorias de un evento.

Manejo de niveles del lenguaje, de la psicología del lenguaje en adición a empleo de palabras apropiadas para auditorios disímiles en cuanto a conocimientos especializados.

Introducir el mundo de la informática y los programas de diseños, procesadores de palabra, de gráficos y estadísticas a las investigaciones para lograr efectos dramáticos y demostrativos a partir de exposiciones grabadas en discos compactos comunes o DVD o también en memorias portátiles, de amplia divulgación con digitalización de fotografías, planos y demás recursos tradicionales por medio de un digitalizador de imágenes (scanner), gracias al cual la fotocopia y el microfilm llegan a ser innecesarios, pudiéndose guardar copias realmente fidedignas a colores de las cuales se puedan hacer reproducciones a todo color con especificación de detalles en acercamientos.  Las computadoras, también llamadas ordenadores, están cada vez a precios más accesibles igual que el costo de los programas, aplicaciones y de acceso a Internet, de donde ya no es un medio en manos de una élite socioeconómica.

Estos son sólo algunos de los aspectos que en un conjunto de casi 33 años de experiencia, trataremos de compartir en este congreso.

F

LOS CONJUNTOS MONUMENTALES

Los conjuntos monumentales son uno de los varios ecosistemas de nuestro medio ambiente, por decirlo de una manera.  Hay, por decirlo así, y no para el escándalo de los ortodoxos medioambientalistas y conservacionistas, más de un ecosistema (sistema de mantenimiento natural con o sin injerencia humana) según se quiera ver.  En Panamá puede hablarse del ecosistema natural o medio ambiente.  Es riquísimo.  Y también del Ecosistema Cultural, en donde se encuadra la acción del hombre consigo mismos y para con el medio ambiente.  Particularmente el ecosistema arquitectónico caracterizado por estructuras de vivienda, administración, defensa, religión y aprovechamiento público.

Dentro de los ecosistemas culturales se nota la injerencia del medio ambiente en el hábitat humano según las preferencias naturalistas de conjuntos residenciales y administrativos.

Se obliga una gira de trabajo en la que se replanteen las teorías hasta ahora aceptadas del medio ambiente y el hábitat, pertenecientes ya a una época poco aplicable a la actual.  El ser humano afecta directa y rápidamente su entorno, pero el entorno afecta sutil y constantemente al ser humano.

Esto se traduce en particularidades que son propias de una ciudad y no de todo un país, o de una región continental respecto de otra.  Incluso de un barrio a otro.

Cítese el ejemplo del Corregimiento de Pueblo Nuevo, de la Ciudad de Panamá, creado en 1898, el cual tiene tres kilómetros cuadrados de superficie.  O sea, 3,000,000 de metros cuadrados o 300 hectáreas.  Y se divide en tres barrios bien delimitados de un kilómetro cada uno: Pueblo Nuevo, Vista Hermosa y Monte Oscuro.  Monte Oscuro destaca por viviendas de madera o cemento con planta baja predominante, con calles torcidas y espacios verdes totalmente desaprovechados y alguna instalación industrial.  Vista Hermosa se caracteriza por su combinación de casas bellas y casas rústicas unifamiliares, con introducción reciente de edificios de apartamento y negocios con locales pequeños, mientras que en Pueblo Nuevo se notan dos áreas antagónicas: el propio Pueblo Nuevo, y la parte alta de Hato Pintado y la parte baja de la Pradera de Hato Pintado.  De Estas áreas, Hato Pintado y La Pradera constituyen raros ejemplos de alta densidad de habitantes por kilómetro cuadrado y al mismo tiempo un alto índice de industrialización.  El conjunto atiende a un criterio urbanístico y arquitectónico más bien moderno, con vías de acceso nuevas y amplias, casi ningún área verde desaprovechada, y sin embargo notorio por la arborización y jardinería existentes.

Curiosamente este barrio es de los más accidentados en cuanto a relieve, dado que el resto del corregimiento es casi plano excepción de la loma del Instituto Comercial Panamá.

ESCUDO PEDRARIAS

30 AÑOS DE GIRAS DE TRABAJO Y CUASI TURISMO

En cerca de 30 años informales, que vendrían a ser 25 formales de acuerdo a la manera, la metodología y contenidos de diverso tipo de recorrido de conocimiento profundo, llegamos a la conclusión que hay que dividir minuciosamente el campo de acción de un guía de turismo receptivo general, que es la persona que recibe a extranjeros y les hace un recorrido por sitios de interés, dictándoles amenas charlas documentadas de lo que se ve.  Esta persona no es historiador ni se pretende que lo sea.  Simplemente sabe un poco de esto, otro de aquello, algunos aspectos ecológicos y con la experiencia habida año con año, hace su quehacer.

El turista no va a graduarse de conocimientos de Panamá.  Por ello no requiere que convenzan ni le demuestren puntos de vista históricos o de interpretación de la historia.  El alarde de erudición sobra en estos profesionales.

Están los guías de sitio, esto es, personas que sólo hacen un recorrido guiado dentro de un área específica o de un edificio.   La labor del guía general se detiene conde inicia la del guía  de sitio  Los guías acompañantes o attachés son otra cosa.  Tal vez no hablen ni una palabra de historia ni de turismo pero están encargados de hablar de economía, finanza, desarrollo, el, Canal, los Bancos, etc.

A veces veremos educadores que llevan a sus estudiantes, por ser pertinente, a una gira de estudio para ver en lugar de los acontecimientos lo que está escrito en el libro.  Esta es una actividad extracurricular al pensum académico del colegio.

Iniciando en 1983 y concluyendo en 2010, hemos logrado guiar más de 5,000 personas dentro de las que hay productores de televisión, radio, periódicos, Internet, docentes, estudiantes, turistas, profesionales, tercera edad….  Se pone de manifiesto la importancia de llevar la Academia al campo de la historia viva, con recursos alternos de expresión corporal y de psicología aplicada a la venta, todo esto aplicado a la educación, aunque parezca contradictorio.

La experiencia demuestra que lo aprendido de esta manera expositiva queda más clara y fuertemente grabado en la mente del que asiste a la actividad, que una clase magistral o investigaciones en la biblioteca.

Cabe destacar el Primer Curso para Guías de Turismo Receptivo, celebrado en Panamá en 1990 por la Sociedad Anónima PADET, del cual un servidor fungió como uno de los facilitadores. Curso el cual produjo a varios de los más reputados guías de turismo profesionales del país, que se destacan en los campos del turismo de compras, histórico, ecológico y de provincias.

Igualmente, la sociedad ALSEMU, S.A., brindó a este servidor la experiencia única de ser formador de formadores gracias al Seminario de Actividades Extracurriculares parad docentes, celebrado en 1993 en la Universidad Interamericana de Educación a Distancia de Panamá, el cual produjo como resultado un serio replanteamiento de la vocación de los educadores que participaron del mismo, quienes manifestaron que su preparación académica jamás incluyó una herramienta semejante, con tremendo cambio en sus rutinas diarias educativas.

Los programas de estudio, el cronograma y el perfil profesional de cada actividad mencionada están disponibles para aquellos que deseen implementarlos en su beneficio dentro de una colectividad interesada.  En ambos casos, el Ministerio de Educación reconoció la iniciativa, y en el primer caso, el Instituto Panameño de Turismo, por decirlo de alguna manera, revalidó el certificado otorgado.

R

Por otra parte, en los inicios de los años ochenta, el autor de estas líneas inició un plan de confección de textos tipo histórico (sobre la ciudad de Panamá, la Catedral, el Órgano Judicial y algunos cursos, artículos de revistas, seminarios, conferencias y charlas), en los que la labor de recopilación de datos (gabinete) a nivel nacional o desde fuentes exteriores cesó para dar paso a la labor de confrontación con la realidad física de conjuntos monumentales o monumentos históricos individuales según fuera el caso, dado que en número significativo de nuestros investigadores, aquellos que publican parte de sus conclusiones, se basan en datos obtenidos a su vez del gabinete propio (primer y segundo nivel de fuentes) salvo muy esporádicas confrontaciones  físicas, y eso cuando ocurren ocasionales investigaciones arqueológicas no iniciadas ni sufragadas por ellos.

Se trata de la realidad material frente a la documental, que como todos sabemos, cualitativa y cuantitativamente, rara vez coinciden en un 100%.  En ejemplo lo tenemos en dar por sentado por los docentes y los investigadores que producen textos para escolares, que al hablar de la primera Panamá, entre otras cosas, se diga que:

1-      La ciudad de Panamá fue fundada en 1519 cuando la realidad es que la elevación al rango de ciudad ocurrió en 1521

2-      Que se puede reconocer a la perfección su aspecto físico a partir de un plano de 1609 que con una sola visita informal al sitio se nota de inmediato que no corresponde a la realidad vivida por la urbe para 1671, sesenta y dos años pues, cuando, por decirlo así, muere.

3-      3- tener como regla de enseñanza predeterminada textos o planos con los que explicar las clases, y que sin embargo, al no contemplar determinados aspectos o detalles, es la clase de la que se mutila para adaptarse al texto y no  aumentar los textos y recursos para mantener el nivel de la clase.

4-      Dejar de lado historia con sabor lugareño y tradicional precisamente por ser “consejas” que no obstante, enseñan literaria y  rústicamente algunas verdades que no contemplan los documentos históricos escritos, pero que al visitar los lugares o hablar con descendientes de los protagonistas de hechos históricos, se corrobora que, después de todo, la tradición oral puede conservar las enseñanzas de modo efectivo y relajante.

En fin, que al a hora de recopilar los datos en lugares como la Catedral, una perfecta desconocida de todos los panameños, se encuentra que está construida siguiendo el criterio del cristianismo primitivo en donde el empleo de símbolos arquitectónicos viene a reforzar su status de Iglesia madre o Catedral Primada.  Y por lo curioso que viene a ser ver a una persona  muchas veces echada en el suelo  para dilucidar lo escrito en lápidas de mármol corroídas del osario catedralicio, o medir el ancho de las arcadas, altura de paredes, detalles de las torres o del subsuelo (las criptas) los lugareños habituados a que es su edificio, vienen a interrogar qué ocurre, naciendo amenas conversaciones que termina con completos recorridos en donde el investigador narra su conocimiento sobre el sitio, enriqueciendo cultural e históricamente a los oyentes, mientras que éstos desbordan su caudal relatando sus experiencias durante la restauración del templo, costumbres existentes con el mobiliario anterior, elementos de ritual, de modo que todos salen beneficiados ampliamente.  Posteriores entrevistas con sacerdotes e investigación en textos litúrgicos del catolicismo, vienen a dar por conclusión un cuadro casi totalmente completo sobre la historia, vida, esplendor, decadencia y rescate de un templo que es parte de un conjunto monumental.

Luego, si los conceptos sobre historia, ritual, usos, costumbres, tradiciones, leyendas, arquitectura, símbolos y decorado de un templo como la Catedral Primada de Panamá quedan claros, estén o no vertidos en un texto a imprimir, se puede decir entonces, con toda propiedad, que se ha iniciado el proceso de crear conciencia ciudadana sobre la importancia de los conjuntos monumentales, porque las personas que aprendieron de este modo saben con certeza por qué debe protegerse, conservarse, restaurarse y mostrarse ese inmueble, tanto, que se convierten en agentes multiplicadores del ornato y alarma de peligro, que es precisamente lo que actualmente no existe en nuestra ciudadanía.

Esta es la fase inicial: demostrar  a los ciudadanos el porqué debe saber y estudiar historia, por qué debe atender gustoso y sonriente al extranjero de paso o al nacional de turismo interno, por qué debe amonestar y hasta denunciar a los infractores de las leyes de ornato, mantenimiento y conservación de estructuras.

No como al presente, que se crean textos fríos en bajo tiraje con los cuales se intenta bombardear estrictamente la atención ciudadana sobre la conservación de monumentos sin hacerles partícipes primero que realmente son dueños de los conjuntos, por lo que les toca velar por ellos como lo habrían con sus casas.  Pero los ciudadanos sí saben lo que hay en sus casas y por ello las cuidan, más, si no se les enseña lo que les rodea llevándolo en recorridos que los involucren, no sabrán nunca por qué cuidar algo que es del Estado, y que al Estado toca cuidar en exclusiva.

Con lo anterior no criticamos la labor de oficinas realmente sufridas y sacrificadas, casi estoicas como el Instituto Nacional de Cultura, la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, incluso la Arquidiócesis, sino indicarles que hacen esfuerzos aislados en lugar de complementarlos y capacitarse para brindarlos a la colectividad, de modo que sí rindan frutos ricos y perdurables.

Monumento a Tomás de Berlanga, IV Obispo de Panamá, dscubridor de las Galápagos

Monumento a Tomás de Berlanga, IV Obispo de Panamá, dscubridor de las Galápagos

EL DESARROLLO NACIONAL

Es muy fácil hablar del desarrollo nacional sin dedicar un poco de tiempo a investigar la etimología de cada palabra por un lado, y la interpretación gramatical y luego la teleológica de la expresión.

En efecto, las personas, por estudiadas que sean, muchas veces confunden el desarrollo nacional con una visión macro o microeconómica de acuerdo al crecimiento de ingresos e inversiones reflejadas en un producto interno bruto; otros lo ven como la mediana entre la balanza de importación respecto de la exportación; incluso lo ven como simple cuantificación de los sectores de la economía nacional.

No obstante, el vocablo desarrollo es una forma del verbo desarrollar, palabra cuyo primitivo origen se refiere a la agricultura en el sentido de abrirse, desplegarse o desenvolverse las semillas, o sea, una acción continua y según se mire, infinita, no finita.  La palabra desplegarse nos lleva al verbo desplegar, cuya primitiva acepción es figurativa pero altamente clara: aclarar lo que estaba oscuro o poco inteligible, y más retóricamente, adquirir desembarazo y libertad en sus movimientos con la buena enseñanza, y de allí tocamos la palabra desenvolver, que nos lleva al adjetivo y modo desenvueltamente, que nos indica precisamente, hablar muy desenvueltamente, o sea, con mucha claridad.  Y no olvidemos el vocablo nacional, que deviene de nación, que en latín, natío, involucra lo que pertenece a una Nación, siendo nación el conjunto de habitantes de un mismo país o que tienen orígenes, lengua o intereses comunes.

Esperamos que este párrafo sea prueba suficiente de que no debemos  jugar ligeramente con las palabras sin saber lo que realmente significan.

Sin criticar los criterios tradicionales, que por sí solos no son malos sino equívocos, intentaremos dar una interpretación unívoca y aglutinante no de lo que es, sino de lo que debe ser llamado desarrollo nacional de acuerdo a la etimología dada.

En efecto, un Estado compuesto de territorio, población, gobierno interno y medios de producción y reparto de riquezas a partir de sus recursos naturales renovables o no renovables, debe verse como una manifestación macro, a gran escala del ser humano que nace, crece, se reproduce y muere con continuidad biológica y cultural, visión de la que cada sector administrativo deberá tener en micro escala para llegar a la totalidad.

Una comunidad acostumbrada por los propios historiadores, investigadores, educadores y autoridades a que la historia y sus derivados son lo más aburrido que existe, no entendiéndose cuál es la importancia que se dan a los conjuntos monumentales, los sitios arqueológicos, el cuido de monumentos o el ornato de las ciudades, es igual a decir que la comunidad y sus administradores no saben realmente cuál es la importancia de los monumentos históricos dentro del programa de desarrollo nacional.

Estamos hablando de la visión de conjunto.  Así como un ser humano requiere alimentación, alojamiento, vestimenta, educación, medios de trabajo y producción, y opcionalmente, medios de darse determinados lujos, así mismo el Estado-comunidad requiere velar por la obtención de esos mismos rubros a nivel macro.  Dado por sentado que la industria local y el sector de servicios no rinden el ingreso nacional suficiente para mantener un buen nivel de vida con bajos precios y larga duración, se requiere desarrollar medios de atraer divisas más allá de simples inversiones extranjeras.

El turismo de todo tipo es usualmente este alimento alterno.  Este alimento resulta exótico y hasta tóxico como un yogurt, y disculpen la comparación.  Si el organismo comunal no está preparado para su ingestión: intercambio de costumbres, idiosincrasia, hábitos de aseo, idiomas distintos al castellano, etc.

Para tener un buen alimento que sustente este cultivo bacterial turístico se requiere a su vez del reactivo que atraiga a la bacteria turística, el turista.  Este reactivo son las infraestructuras que van desde hoteles, servicios, el propio medio ambiente natural y cultural, y por supuesto, sitios de interés histórico creados por la mano del hombre.  Para buenas estructuras de turismo que mostrar, requerimos conjuntos, sobre todo los últimos, se requiere conciencia ciudadana.  Y esa conciencia requiere de buenos facilitadores de la educación colegial, universitaria y turística independiente, que no teman entrar en contacto con un conjunto al aire libre como lo es Panamá Viejo y demostrar en el lugar la génesis de la importancia geo-estratégica de esa urbe para la época colonial.  Hacer vivir al educando o visitante lo cotidiano de los sectores civil, militar, religioso, administrativo.  Dictar conferencias disfrazadas de giras turísticas en esos lugares, siendo el facilitador un orgulloso histrión, un actor que vive su diálogo dentro del drama de su Nación.

Al promover esas actividades docentes curriculares y extracurriculares (realmente podrían llamarse actividades para curriculares), se incentiva la confección de murales en colegios básicos y medios por un lado, y maquetas e investigaciones sumarias en nivel superior y técnico por otro, provocando la rápida respuesta del sector artístico, literario, te4atral y una reacción en cadena de imposible detención.

El autor en plena acción

El autor en plena acción

LOS CONJUNTOS MONUMENTALES Y EL DESARROLLO NACIONAL

La experiencia de un servidor como guía de docencia aplicada al conocimiento histórico mediante giras de trabajo que han merecido el apelativo de “caminatas psicofísicas”, en todo el sentido de la palabra (o sea, caminatas en que se ejercita lo físico y lo psíquico o mental), y por supuesto, giras de turismo especializado en historia como subproducto de sus investigaciones privadas, permite hacer la ponderación adecuada: no puede haber un adecuado desarrollo nacional que no involucre el respeto, rescate, conservación y amorosa explotación de nuestros conjuntos monumentales a todo nivel, principalmente de la sociedad.

Basta una gira incluso al Casco Antiguo o  Panamá Colonial (mal llamado Casco Viejo) para constatar la riqueza pedagógica y andragógica, así como de creación de conciencia arquitecto-histórica, sumada incluso a la riqueza ecológica de intramuros y bajamar.  Hay material suficiente para realizar pluralidad de tesis de grado, maestrías, posgrados y doctorados que asombrarían a los centros universitarios locales y extranjeros donde se postulen para la obtención de un grado académico profesional, incentivando a costear expediciones investigativas que tanto necesitamos por falta de recurso económico propio y sensibilización de las autoridades.

Está la injerencia del hombre en el medio ambiente y la del medio ambiente en el hombre para crear un nuevo ecosistema integrado, que permite comprobar las hipótesis de la psicología de las ventas aplicadas a la educación en el sentido que a mejor presentación y hacer más atractivo el producto, mayor probabilidad de compra tendrá en el mercado.  Tanto más si su calidad es óptima.  Hablamos de la aceptación de la teoría y práctica histórica y de desarrollo nacional en sí.

Sólo con una visión  gestáltica de conjunto, podremos avanzar y colocar a Panamá en el lugar que le corresponde en el mundo moderno, mostrando su importancia de acuerdo a sus momentos históricos en particular, siendo como es, la ruta y cuna de nacimiento de las nacionalidades de América del Sur y parte de la América Central Ístmica.

Insistimos en que esta disertación es realmente una serie de postulados y títulos de las distintas partes  que podrían componer un congreso adicional de sensibilización a las autoridades locales del Esta do, la educación, la Iglesia y agrupaciones cívicas y ecológicas, para trabajar aportando nuestro granito de arena, nuestro polvo de cal y nuestra gota de agua para lograr formar el cemento con que construir el edificio de nuestra identidad  nacional y ser realmente panameños, conocedores de lo que la panameñidad implica, y poder decir con conciencia, no como al presente, ¡mi nombre es Panamá!

Muchas gracias.

El autor en plena disertación sobre producción precolombina en el Museo Antropológico.

El autor en plena disertación sobre producción precolombina en el Museo Antropológico.

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